La gastronomía poblana es amplia y deliciosa, pero sobre todo abarca desde antipasti caseros hasta espectaculares entradas que defienden con celo una cocina única e irrepetible.
Otra característica del semitapan es la decoración de sésamo en la tapa, que los artesanos utilizan sus avanzadas habilidades para decorar con flores, estrellas, animales, frases, nombres, paisajes, etc. Una anécdota famosa es que el general Maximino Avila Camacho servía una comida en Teziutlán, y las cemitas que allí se consumían llevaban el escudo de armas del municipio.

En el siglo XIX, las semitas se preparaban en casa y se rellenaban con papas, frijoles y nopales, pero hoy el relleno es una explosión de sabores y se sirve con variedad de fiambres, pechuga de pollo, manitas de cerdo, jamón, también necesita la milanesa, o chile chipotle, quesillo y hoja de paparo que combinados entre sí le dan un sabor único.
Por: Luis Enrique Alvarado Mendez